
Hoy he vuelto a ver a ese rubicundo cocinero con bigote espeso e impecablemente vestido de blanco anunciando los platos que con tanto cariño había preparado Herminia, la mujer de Mariano. Mariano que, como buen empresario-restaurador de hoy en día, tiene un nombre pegadizo en su local: "Casa Mariano". Más claro, agua.

p.s. No puedo evitar pensar con una leve sonrisa en la cara que el diseñador de dichos cocineros anunciadores se ha inspirado en Parrondo, de Casa Parrondo, en Madrid.
¡Viva Casa Parrondo!



No hay comentarios:
Publicar un comentario